Construida durante el siglo XVI, fué
declarada Monumento Nacional en 1981.
La portada de claro estilo renacentista fué
trabajada por el genial escultor Esteban
Jamete, siendo la traza de la iglesia obra
de Pedro de Alviz, constituida por una sala
principal, cuatro capillas adicionales y la
sacristía.
En el interior, lo mas destacable es el
retablo en el altar mayor, de 1572 y
dedicado a la Virgen. Se trata de uno de
los retablos mejor conservados y claro
exponente del Renacimiento.
También impresionantes son la pila
bautismal y el Sagrario, ambos del siglo
XVI y obra de Esteban Jamete.