Actividades y rutas para hacer en Alarcón

Puerta del Campo y Murallas y Torres

Al llegar a Alarcón, lo primero que veremos será la Torre de Armas (o Torre del Campo) y la puerta del campo, dirigiendonos acto seguido a la puerta principal de acceso a la fortaleza, a través de la cual se puede vislumbrar el castillo.
Esta puerta suponia la primera defensa ante el enemigo, teniendo visibilidad de las torres de los Alarconcillos y el Cañavate.
Se atraviesan dos puertas más antes de llegar a la población la Puerta del calabozo con la torre del Calabozo y la Puerta del Bodegón, bajo la falda del castillo.
Desde aquí también se nos ofrecen unas vistas impresionantes de la Hoz de Alarcón, formada por el paso del Río Júcar, y de la Presa de los Henchideros.

Sendero “Hoz de Alarcón” PR-CU 71

Dentro de la Red de Senderos Homologados por parte de la Federación de Deportes de Montaña de Castilla la Mancha, Alarcón nos ofrece dos rutas, el Sendero de Gran Recorrido GR64, que une Alarcón con el Picazo, siguiendo el cauce del Río Júcar, y el Sendero de Pequeño Recorrido PR-CU 71 “Hoz de Alarcón”.
Este breve itinerario tiene una longitud aproximada de 8Km, lo que supone unas dos horas de paseo. Un saludable ejercicio que nos brinda además la posibilidad de admirar la fortaleza de Alarcón desde sus alrededores, al mismo tiempo que el sendero nos asombrará con preciosas vistas de la Hoz de Alarcón.

Centro de Arte Contemporáneo de la Pintura Mural de Alarcón

La tradicion afirma que es la primera iglesia construida en el pueblo, si bien no existen datos que lo confirmen, siendo lugar de culto hasta su desacralización.
Si bien su diseño original es románico, durante el siglo XVI fué remodelada para acomodarse a los gustos herrerianos que predominaban durante esa época, a la par que se le daba un tamaño mayor, reflejo de la importancia de Alarcón y de su mayor población.
En 1995 se cede la iglesia a Jesús Mateo para su proyecto de pinturas murales, un proyecto artistico de 1500m2 que en la actualidad forman parte de una colección privada protegida por la UNESCO.

Descubre las iglesias del pueblo de Alarcón

Iglesia de Santa Trinidad

Tras atravesar la puerta de acceso al pueblo, nos encontramos en primer lugar con esta joya del gótico, construida en el siglo XIII, si bien consta de algunos añadidos posteriores, como la portada, las capillas y la torre, dado que la construcción original tan sólo constaba de una nave central con visible herencia románica.
La nave Norte se añadió en el siglo XV, y la portada plateresca del siglo XVI.
Una vez en el interior, podemos apreciar una capilla dedicada a San Pedro perteneciente al siglo XVI, la Sacristía y una capilla al Norte financiada por la familia Lorca-Figueroa, construida a principios del siglo XVII.

Iglesia de Santo Domingo de Silos

La iglesia original fue construida en el siglo XII, siguiendo las directrices del románico, pero con influencias del Gótico. De la edificiación original, hoy día sólo queda la portada, de arco ligeramente apuntado.
Una vez dentro del edificio, nuestra atención se dirigirá a la capilla norte, perteneciente al siglo XV y de
influencias claramente góticas, con su cruceria en forma de triangulo, y nervios policromados con cabezas de dragón.
La torre, situada a los pies de la iglesia, data de finales del siglo XVI.
En la actualidad, se ha restaurado para cumplir las funciones de auditorio y sala de reuniones.

Iglesia de Santa María

Construida durante el siglo XVI, fué declarada Monumento Nacional en 1981.
La portada de claro estilo renacentista fué trabajada por el genial escultor Esteban Jamete, siendo la traza de la iglesia obra de Pedro de Alviz, constituida por una sala principal, cuatro capillas adicionales y la sacristía.
En el interior, lo mas destacable es el retablo en el altar mayor, de 1572 y dedicado a la Virgen. Se trata de uno de los retablos mejor conservados y claro exponente del Renacimiento.
También impresionantes son la pila bautismal y el Sagrario, ambos del siglo XVI y obra de Esteban Jamete.

Haz una ruta por el entorno de Alarcón

Desde sus origenes, el entorno de Alarcón ha sido considerado privilegiado en muchos aspectos, no sólo como plaza fuerte defensiva, sino también como un lugar maravilloso donde disfrutar de la naturaleza y de los paisajes esculpidos por el fluir del Río Júcar.
Caminando por las calles de Alarcón uno puede imaginar que debieron sentir los habitantes de siglos anteriores al asomarse a las murallas, o al bañarse en el río bajo la mirada del castillo.
Déjese atraer por este mágico paisaje y venga a conocernos, quedará encantado.

Puerta del Campo y Murallas y Torres

Al llegar a Alarcón, lo primero que veremos será la Torre de Armas (o Torre del Campo) y la puerta del campo, dirigiendonos acto seguido a la puerta principal de acceso a la fortaleza, a través de la cual se puede vislumbrar el castillo.
Esta puerta suponia la primera defensa ante el enemigo, teniendo visibilidad de las torres de los Alarconcillos y el Cañavate.
Se atraviesan dos puertas más antes de llegar a la población la Puerta del calabozo con la torre del Calabozo y la Puerta del Bodegón, bajo la falda del castillo.
Desde aquí también se nos ofrecen unas vistas impresionantes de la Hoz de Alarcón, formada por el paso del Río Júcar, y de la Presa de los Henchideros.

Iglesia de Santa Trinidad

Tras atravesar la puerta de acceso al pueblo, nos encontramos en primer lugar con esta joya del gótico, construida en el siglo XIII, si bien consta de algunos añadidos posteriores, como la portada, las capillas y la torre, dado que la construcción original tan sólo constaba de una nave central con visible herencia románica.
La nave Norte se añadió en el siglo XV, y la portada plateresca del siglo XVI.
Una vez en el interior, podemos apreciar una capilla dedicada a San Pedro perteneciente al siglo XVI, la Sacristía y una capilla al Norte financiada por la familia Lorca-Figueroa, construida a principios del siglo XVII.

Plaza del Infante Don Juan Manuel

Tras pasar por la Oficina de Turismo, donde le informarán detalladamente de todo lo que le ofrece este hermoso pueblo, llegamos a la Plaza del Infante Don Juan Manuel. Esta plaza se encuentra en uno de los puntos mas elevados de Alarcón, ligeramente al Oeste de su centro.
La plaza actual parece mantener las dimensiones de lo que sería la plaza del siglo XVI, que a su vez proviene de una plaza anterior modificada merced a un cambio de urbanismo.
En la plaza denotan su importancia los edificios que la rodean, como son el Palacio del Concejo, y la Iglesia de San Juan Bautista, antiguo lugar de culto y en la actualidad desacralizada.

El Castillo de Alarcón

Alfonso VIII mandó construir este castillo, tras derruir el antiguo castillo después de la reconquista de Alarcón en el año 1184.
Más tarde, el Infante Don Juan Manuel lo remodelaría durante el siglo XIV, siendo finalmente terminado por Don Juan Pacheco, Marqués de Villena, durante el siglo XV.
En la actualidad se trata de uno de los mejores conservados de toda España, gracias a que jamás se vio envuelto en ninguna contienda.
Durante el año 1964, comenzaron las obras para su inclusión en la Red de Paradores, que se ha mantenido hasta hoy día.

Iglesia de Santa María

Construida durante el siglo XVI, fué declarada Monumento Nacional en 1981.
La portada de claro estilo renacentista fué trabajada por el genial escultor Esteban Jamete, siendo la traza de la iglesia obra de Pedro de Alviz, constituida por una sala principal, cuatro capillas adicionales y la sacristía.
En el interior, lo mas destacable es el retablo en el altar mayor, de 1572 y dedicado a la Virgen. Se trata de uno de los retablos mejor conservados y claro exponente del Renacimiento.
También impresionantes son la pila bautismal y el Sagrario, ambos del siglo XVI y obra de Esteban Jamete.

Descubre los palacios del pueblo de Alarcón

Palacio del Concejo (actual Ayuntamiento)

Presidiendo la Plaza del Infante Don Juan Manuel, se encuentra este ilustre edificio datado de comienzos del siglo XVI que alberga el actual Ayuntamiento.
Edificio de corte renacentista, consta de dos plantas, siendo la inferior menor que la superior para poder de ese modo dejar espacio para un soportal delimitado por cinco arcos, y que a su vez comunicaba con un patio interior hoy desaparecido.
En la fachada del edificio destacan dos escudos en la planta superior, pertenecientes al Marqués de Villena,
siendo también dignas de mención las gárgolas que rematan las tres esquinas exteriores del tejado.

Palacio de los Castañeda

Del antiguo palacio solo queda la portada, del siglo XVI, y una de las mejor conservadas de la provincia. Se cree que puede tratarse de una obra de Esteban Jamete, que también intervino en la construcción de la Iglesia de Santa María.
Esta portada está formada por un arco de medio punto flanqueado por dos columnas, sobre el cual pueden
encontrarse dos escudos pertenecientes a la familia Castañeda equilibrados por una figura humana que se nos presenta en el punto entre ambos. Sobre estos escudos, la ventana rectangular enmarcada en piedra, rematada por un hombre con barba de perfil.